Decodificar mensajes electorales

Decodificar mensajes electorales

En un sketch del famoso y txirene programa «vaya semanita» de ETB aparecía un chico con un artilugio en la cabeza que tenía la gran virtud de descifrar lo que la chica con la que charlaba estaba pensando. Así, cuando la chica le decía que le parecía un chico muy majo, su contertulio escuchaba del artilugio decodificador lo siguiente: «no me enrollaría contigo aunque fueras el último hombre del planeta», que era lo que se escondía en la psique de la mujer tras sus manidas y típicas palabras. Creo que la aplicación de esos aparatos en el mundo de la comunicación de los políticos tendría un éxito arrollador y nos ahorraría algún que otro chasco, si bien es cierto que nos haría despertar del universo naif y naftalinado en el que muchas veces nos encontramos cómodos. ¡Si es que somos masoquistas por vocación!. Resulta que en la última campaña electoral en Euskadi los dirigentes del PNV justificaban la convocatoria electoral en plena pandemia en la necesidad imperiosa y irrretrasable de contar con un gobierno fuerte para encarar la etapa post-covid; vamos, que les votáramos sí o sí, cual auto de fe . Ese fue el mantra que en los cuarteles de Sabin etxea se fue enseñando a sus candidatos para que lo soltaran en todo momento y circunstancia en cualquier rincón de nuestra bella geografía. ¿Pero era esa la verdadera razón de la rápida convocatoria electoral?, ¿no había gato encerrado?, Pasadas unas pocas semanas de la cita covidiana con las urnas nos desayunamos día sí, día también con noticias de despidos en empresas muy importantes: Tubacex, Aernova…, y ¡qué casualidad que salgan justo ahora que han pasado las elecciones!. Parece que los estrategas del EBB debieron pensar que con los casos Zaldibar y  «De Miguel» (corrupción de los antiguos burukides en Álava) el hartómetro de los vascos y vascas no soportaría más contratiempos, y día que pasara sin convocar elecciones corrían el peligro de que salieran casos económicos negativos como despidos y cierres de empresas, de los cuales eran conocedores o barruntadores, que pudieran hacer peligrar el eterno liderazgo del partido. Así que convocadas las elecciones, los jeltzales se encargaron de programar la máquina decodificadora para convertir la verdadera causa de la precipitada llamada a las urnas en medio del Covid, que era el miedo (bildurra) a que el continuo goteo de despidos y cierres de empresas les pasara factura,  en el mantra de que necesitamos un gobierno fuerte desde ya  que sin recortes pueda dominar con éxito y experiencia la etapa post covid. A la luz de los resultados electorales del 12J, la estrategia ha funcionado y ahora lo que verdaderamente deseamos los que amamos a este país es que el futuro gobierno vasco tome buenas y valientes decisiones, y ya de paso, por si acaso,  yo voy a pedir a Olentzero una máquina decodificadora que me permita saber de antemano las verdaderas intenciones de los políticos, gobernantes y demás suerte de poderes. ¿Os pido otra para vosostros?

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