Marcas «made in Bilbao»
Las marcas de valor se diferencian de los productos por su componente emocional e intangible y nos suscitan un sentimiento de cercanía, complicidad y afinidad.
Bilbao es mucho más que una ciudad precisamente por tener, al igual que las marcas de valor, alma, por poseer un elemento vivo, único y diferenciador que nos provoca sentimientos y nos conecta .
Es por eso que las marcas nacidas en Bilbao se enriquecen con toda la magia que les proporciona la villa de Don Diego y sobre todo la calidad humana de su gente. Indudablemente hay productos/sectores, sobre todo aquellos relacionados con los placeres gastronómicos y el hedonismo , en los que la sinergia que aporta Bilbao a la marca es más evidente,
Sin ánimo de ser exhaustivo, y con perdón por aquellas marcas de productos que pese a su pedigrí botxero no se encuentran en este artículo, a continuación os damos detalles de algunas de las marcas de productos originarias de la noble villa.
Una de las marcas nacidas en Bilbao con más notoriedad y que más ha pervivido a lo largo de los años es Artiach, marca paraguas de sus productos Chiquilín, Artinata, Marbú, Filipinos y Surtido Nebi, entre otros. La empresa se fundó en 1907 en una lonja de la calle García Salazar, para pasar luego a la calle Cantarranas y trasladarse después a la ribera de Deusto.
En este lugar la familia Artiach construyó la primera fábrica de galletas de España. La empresa fue creciendo y en los años 70 logró una gran expansión, superando en 1976 las 800 personas. Muchas de ellas eran mujeres, a las que popularmente se las llamaba «las galleteras de Deusto», y se dedicaban principalmente a labores manuales y de empaquetado. Con las inundaciones de 1983 las instalaciones de Zorrozaurre quedaron totalmente anegadas y la fábrica se trasladó a Orozko, donde actualmente continua la fabricación de galletas.

En lo que respecta a los polvorones y mantecados, hay 2 marcas botxeras que se han encargado toda la vida de endulzarnos el paladar. Por un lado tenemos los polvorones Felipe II, los inconfundibles de papel de seda blanco con la efigie del monarca en cuyo imperio no se ponía el Sol; vamos, que aunque él no lo supiera, era claramente de Bilbao. El pastelero bilbaino Fidel Diez se hizo en 1909 con los derechos de esta marca de polvorones, originaria de Sevilla, y comenzó a elaborarlos en su obrador de Hurtado Amézaga. Sus hijos Jose y Fidel se encargaban de atender al público y de despacharlos personalmente. Polvorón característico por su grosor colosal, cuentan que algunos utilizaban las manos e incluso las posaderas para poder aplanarlos. Actualmente este exquisito manjar se elabora en Vitoria.
Los otros polvorones de Bilbao son los conocidos bajo la marca «Solokoetxe», los del Pajarito. En su envoltorio aparece la imagen de un chimbo, el pajarito típico de Bilbao. Estos empezaron a fabricarse en un obrador del barrio de Solokoetxe de Bilbao a mediados del siglo pasado. En sus orígenes Patxi los colocaba en la canasta de su bici para repartirlos por distintos puntos de Bizkaia, A la vuelta, los pájaros chimbos se le acercaban para degustar las migajas y restos de polvorones que le quedaban. Hoy en día se elaboran en Etxebarri.


Si a un bilbaino de pro y con algo de veteranía le hablas de una marca de chocolate de Bilbao, sin pestañear te nombrará Chobil (acrónimo de chocolates bilbainos). Las tabletas eran distinguibles por su color rojo y sus dos X, signo del pecado que se cometía al comer semejante delicatessen.
La fábrica estaba situada en la calle Tívoli y se construyó en 1888 por la familia Aguirre. La Sociedad Chocolates Bilbainos fue montada en 1920 a partes iguales por 4 confiteros de la ciudad: la Dulzura, Caracas, Martina Zuricalday y Chocolates Aguirre. La marca Chobil como tal data de 1957 y tras un larga y exitosa trayectoria fue adquirida por Nueva Rumasa.

Harino Panadera ha estado presente en las mesas bilbainas durante todo el siglo XX. Sus panes y productos de bollería se elaboraban desde 1902 en el barrio de Irala, cuyo nombre tiene su origen en el apellido del fundador de la empresa Juan José Irala.
Llegaron a trabajar más de 1000 personas en una fábrica que en su momento supuso un hito en la industria. Eran innumerables las tiendas que lucían el rótulo «Harino Panadera» y que despachaban sus productos en todos los barrios de la villa. En la actualidad las instalaciones son propiedad del Ayuntamiento de Bilbao, que organiza visitas para conocer su historia y actividades.

Si hay una marca «sietecallera» por excelencia esa es Confitería Santiaguito, famosa por sus caramelos de malvavisco. Santiaguito cuenta con más de 3 siglos de historia, tiempo durante el cual ha seguido vendiendo sus caramelos con propiedades curativas para la garganta y los catarros.
Esto hacía que sus ventas se produjeran en invierno y sobre todo en San Blas (3 de febrero), fecha en la que es tradición ir a bendecir los milagrosos caramelos junto con los cordones a la iglesia de San Nicolás, donde se encuentra una imagen del Santo.

Al mencionar la palabra trufa en Bilbao nos viene a la cabeza el apellido Arrese. Desde que en 1852 Ildefonso Arrese y su esposa abrieron un ultramarinos en la calle Bidebarrieta, sucesivas generaciones se han esmerado en hacer felices los paladares golosos de l@s bilbsin@s y visitantes. Su actual tienda de la Gran Vía fue durante muchos años también obrador y desprendía un aroma que hacía las delicias de los transeúntes.

Para refrescarte nada mejor que la gaseosa Iturrigorri, marca fabricada desde 1920 por «La Vizcaina», en sus instalaciones situadas cerca de la famosa fuente de Iturrigorri. Su característica botella de cristal fue patentada como modelo industrial en 1949. Sin duda, uno de los grandes éxitos de la gaseosa Iturrigorri fue la implantación pionera de los tapones metálicos tipo corona.
Tal fue el éxito que a dichos tapones en Bilbao todo «pichichi» los denomina iturris, lo que constituye un auténtico «business case» de sustitución exitosa de un nombre por una marca. Estos iturris se convirtieron además en uno de los juegos preferidos por los bilbainos, que personalizaban dichos tapones con fotos de sus ciclistas y futbolistas preferidos.

Cafes el Abra está presente en nuestros bares y restaurantes desde 1959. En un principio su planta de fabricación estaba en el barrio bilbaino de Zamakola, trasladándose posteriormente a Etxebarri y a Arrankudiaga.
Como curiosiodad os diremos que su fundador, hincha del Athletic, tenía una bandera en la fábrica, que izaba o arriaba en función del resultado del equipo. En la actualidad, la empresa se ha modernizando incorporando la tecnología más novedosa a los procesos de tostado y envasado.

La cerveza La Salve data de 1876, año en el que su promotor obtiene el permiso para construir una fábrica de cervezas en terrenos de La Salve. Tras años de apogeo, principalmente ligados a su suministro a la cervecera de La Casilla, en 1978 la fabrica cerró. Fue en 2014, en visperas de Aste Nagusia, cuando dos promotores de la mano de la familia de los dueños de la antigua fábrica han relanzado la marca, conservando sus esencias botxeras. La nueva fábrica, sita en Bolueta, constituye la primera inversión desde los años 80 en una planta elaboradora de cerveza en el País Vasco. Por su parte, la cerveza Oro tiene su origen en la otra punta de Bilbao, en el barrio de Basurto. Aquí la empresa Cervecera del Norte comenzó su andadura en 1912 y actualmente de la mano del grupo Damm trabaja para seguir refrescando las gargantas de los bilbainos y foráneos que se acercan a la Villa.


En 1958 se creó la Central Lechera Beyena, ubicándose en Bilbao, en el alto de Castrejana. El nombre de la marca proviene del euskara (Behi significa vaca). Durante los años 70 y primera mitad de los 80 el sector ganadero experimentó un gran impulso. Sin embargo, con la entrada en la Comunidad Europea la competencia láctea aumentó e hizo imprescindible la creación de cooperativas más grandes, lo que llevó a Beyena a integrarse en el grupo Iparlat. En la actualidad la marca ha sido relanzada con el objetivo de atraer al consumidor de Bizkaia, convirtiéndose además en leche oficial del Athletic.

El origen del Cognac Barbier se remonta a 1898 cuando Valentín Barbier , bilbaino de origen francés, comenzó a destilar txakoli y obtener así Cognac «made in Bilbao».
El producto obtuvo numerosos premios y notoriedad , llegando a anunciarse con un gran rotulo en la Gran Vía madrileña. A partir de los años 60, con el auge de otras bebidas como el whisky, el Cognac Barbier comenzó au decadencia, centrándose en sus últimos años en el mercado local.

El Jabón Chimbo, cuyo nombre constituye un homenaje a los pájaros típicos del botxo, es una marca que ha sabido perdurar en el tiempo. Su origen data de 1863 y fue fundada por Victor Tapia. Su primera ubicación estuvo en la Ribera de Deusto, trasladándose en 1988 a Zorroza.
Fue el primer jabón que se fabricó con una forma troquelada para uso doméstico. Se trata de un producto alabado no sólo por sus propiedades de limpieza natural respetuosa con los tejidos, sino también por sus propiedades curativas para la cara y el cuero cabelludo. En la actualidad los productos Chimbo siguen en el mercado y sus gestores comentan que el secreto de su éxito consiste en mantener intactos sus ingredientes y propiedades iniciales.

¿Sabías que la salud dental de much@s bilbain@s está cuidada por una marca de dentífricos originaria de Bilbao? Y es que el inventor de Licor del Polo fue el farmacéutico bilbaino Salustiano Orive, que regentaba una farmacia en la calle Ascao, donde también tenía una casa de baños. En 1876, a base de hierbas medicinales, plantas y principios activos contra el escorbuto produce el elixir que denominó «Licor del Polo», que lograba calmar los dolores de muelas y hacer frente a las enfermedades bucodentales. Su producto fue un éxito total . La innovación de esta marca no sólo se daba en los productos, sino también en la forma de publicitarse, para lo cual utilizaba coplillas chirenes y anuncios impactantes en prensa. Salustiano fue científico, emprendedor y benefactor y, sin duda, una celebridad bilbaina.

¿Quién no ha visto en el antiguo cine Astoria anuncios de Menforsan? Esta marca de ambientadores «made in Bilbao» se hizo famosa sobre todo en los años 70 y 80 y su aparición publicitaria en las salas de cine de nuestro botxo fue un acierto de comunicación que otorgó a la marca una altísima notoriedad. Fabricada por laboratorios Bilper en sus instalaciones de Zamudio, en la actualidad la marca Menforsan ya no fabrica ambientadores, sino productos de higiene y cosmética para mascotas. Y es que en Bilbao, salve el Athletic y la Amatxu de Begoña todo puede reinventarse y transformarse.

Volvone es la marca estrella de la empresa Oyar SA, que este año cumple 100 años. El bote blanco con letras rojas y verdes del limpiador Volvone se han convertido con el paso del tiempo en un clásico de los productos de limpieza.

Las zapatillas Cotorruelo son también oriundas de la villa. La empresa Cotorruelo y Cía se fundó en Bilbao en 1922 con un capital social de 1 millón de pesetas y estaba ubicada en el número 26 de la calle Prim. Estas zapatillas tradicionales de calidad han estado y siguen estando presentes en nuestros hogares.
La llamada cocina bilbaina (o económica) representó para muchas personas un verdadero adelanto, ya que servía de calefacción y para cocinar, en unos tiempos en los que la vida en la casa estaba en torno a la cocina.
A pesar de lo sucio y lo complejo que resultaba, proporcionaba un calor que resultaba provechoso y económico. Había una gran variedad de modelos, siendo su funcionamiento muy sencillo. Un depósito donde se echa el carbón y se hace el fuego, un tiro que rodea al horno antes de salir y un cajón para recoger la ceniza. Si es calefactora, también cuenta con un pequeño depósito de agua que pasa a un calderín donde se almacena y se reparte por los radiadores.
«Last but not least», como diría el inglés que vino a Bilbao, os presentamos a Perfumería Rubio, que se encontraba en la calle Múgica y Butrón 1, y que fue un símbolo de elegancia y buen gusto para l@s vecin@s del barrio de Castaños. Se fundó en 1951 por un matrimanio bilbaino (Epifanio Y María Inés). En un principio estaba dedicada a vender productos de droguería, sobre todo a granel. A finales de los 60, con la incorporación al negocio de su hija Mª Angeles que tenía estudios de esteticiene, se convierte en Perfumería concesionaria de marcas de prestigio, y a su labor prescriptiva comienza a añadir la prestación de servicios complementarios como el maquillaje y las limpiezas de cutis.


Hasta aquí la lista de marcas/productos de origen bilbaino que hemos recopilado. Como hemos comentado al principio, no hemos pretendido elaborar un listado exhaustivo y completo de las mismas , sino mostrar una serie de marcas que han dinamizado y enriquecido la vida de nuestra Villa y por ende de sus habitantes. Sólo nos queda saber qué marca es para ti más representativa de Bilbao. ¿Cuál es tu preferida? ¿Añadirías alguna?
A continuación te mostramos un vídeo que hemos elaborado con imágenes de estas marcas y música botxera, #Disfrútalo #Atsegin #Enjoy #Profitez

Magnifico trabajo de investigación histórica empresarial. Muchas sorpresas en los nombres.
Muchas gracias, Gorka. Acabo de ver ahora tu comentario. Saludos